Un salón gris, que juega a ser lila

Pintor en Huelva
El protagonismo que ha tomado el gris, en pintura, en los últimos años, es indiscutible. Sus cualidades, también lo son. Es un color neutro, que nos facilita mucho sumar colores, en el resto de complementos, porque casi cualquier color le va a quedar bien.

Por otra parte, es el color perfecto para aquellos, que querrían pintar la casa en blanco, pero, les gusta que tenga un puntito de color. Pues bueno, el gris, puede ser un blanco, que sin embargo, destaque con el blanco del techo, como una pared de color.

Es posible, que en esto último, me haya enredado un poco, pero a la hora de pintar, no todo es lo que parece, y hay que distinguir muy bien, entre lo que es, y lo que se ve. Sencillamente, porque entre uno y otro, la mayoría de las veces, hay un mundo.

No obstante, pintar toda una estancia de gris, puede ser muy relajante, pero, si me lo permiten, también un poquito aburrido.

No quiere esto decir que, no debamos pintar con colores neutros, que aporten ese rollo zen al hogar, pero si que sería bueno, ponerle algún detalle de fiesta, y sobre todo cuando queda tan bien, como este ejemplo que traemos hoy.

Los cuatro puntos cardinales, para las habitaciones originales.

La palabra original, es una de tantas, que, lo reconozco, utilizo con demasiada soltura en este blog.
Las razones pueden ser varias. Por una parte, yo soy pintor, y mis recursos lingüísticos, son limitados, y por otra parte, cada trabajo que hago, para mi es nuevo, único y ocupa un lugar exclusivo en esta galería de proyectos, conclusos, así, que hasta que no encuentre otra palabra que defina mejor esto, voy a seguir explotando a nuestra "original", aunque prometo hacerlo con el mayor gusto posible.



Regalar un mural, es una buena idea.

Llevo diciéndolo mucho tiempo, pero hasta ahora, nadie se había atrevido a dar el paso. Regalar un mural, o una habitación de las que hacemos, es una idea original, que se puede adaptar a lo que uno se quiera gastar,  (pues se pueden hacer trabajos desde poquito, hasta todo lo que se les ocurra hacer), que seguro, seguro, que le va a gustar al agraciado, pues lo vamos a hacer a su gusto y medida, y sobre todo, que va a durarle al pequeño, mucho más de lo que le va a durar cualquier otro regalo de los que le hagan al nacer. O si no, podemos comparar, con la cuna, la sillita, el cambiador....todos estarán en el cuartillo de los trastos, mientras nuestro mural, sigue decorando, los momentos más mágicos, de la infancia de nuestro sobrino, nieto.... o como en el caso que nos ocupa, hija, de una buena amiga.


La delicadeza de los tonos neutros

Tener la cámara a mano, cuando hay que estar pendiente de tantos detalles, para que no falte nada, a la hora de empezar un trabajo, no es fácil. En este caso, las fotos, no van a hacer justicia, al trabajo hecho. No obstante, no me he podido negar, pues esta habitación refleja a la perfección, el concepto de que no son necesarios grandes despliegues, para conseguir un resultado, tan bonito como este. Algo en lo que me gusta insistir, pues en la vorágine consumista en la que vivimos, parece que todo gira en la dirección contraria.


La grandiosidad de los pequeños detalles

Durante toda la historia del hombre, este se ha dedicado a imaginar grandes proyectos y llevarlos a cabo. Desgraciadamente, el mismo ímpetu que ha puesto en erigir la materialización de sus sueños, lo ha dedicado a derribar lo que otros habían hecho antes.



El romanticismo de los círculos

Decía Kandisnky, el pintor de origen ruso, que más transcendencia ha tenido en el mundo del arte:        
    "El círculo, del que tanto me sirvo en los últimos tiempos, no puede ser categorizado sino de romántico. El romanticismo próximo es de hecho, profundo, hermoso, trascendente y nos hace felices. Es un trozo de hielo en el que arde una llama. Si los hombres, solo pueden sentir el hielo y no la llama, tanto peor para ellos....."



Una de superheroínas

Dice el diccionario de la lengua española, que una superheroína, es un personaje de ficción que tiene poderes extraordinarios.

De momento aquí no dice nada de estar musculada, ni de trajes de licra ni de cuero, ni siquiera, de que tenga que ir por la vida repartiendo sopapos a todos los malos de las películas. Que ya en las películas, hay casi tantos malos como en la vida real.


El cielo, para Valeria

Cualquier padre, sería capaz de bajar el cielo, para su pequeña. En este caso, Valeria, tiene una sonrisa, capáz de hacer, que el cielo se baje el solito para posarse junto a su cama. Pero aun así, para todos los que piensen que estoy fantaseando un poco, conozco otra forma, mucho más creible, de traerle el cielo. Es más, y de hacer que el cielo, sea como nosotros queramos que sea.


El estilismo de una mariposa y el color del arco iris

En todas las entradas, me gusta nombrar a las personas que participaron en el diseño del trabajo que enseño. No se trata por supuesto, de ningún equipo técnico, ni siquiera de un grupo creativo. Mucho más sencillo. Las client@s y yo, y como mucho, algún agregado. Ya sea vecino o familiar.


Pintar una fachada de marmol

No es esta la primera vez, que me encuentro con el dilema de pintar algo de mármol. Puede parecer absurdo, pues el mármol es un material noble, que se elige por su durabilidad, a pesar de su alto coste. Sin embargo, como ocurre en este caso, el negocio que van a montar en este local, un salón de estética, no tiene nada que ver con el que había cuando pusieron el mármol, que era un banco.



Estrenar cuarto de baño, sin pasar por el albañil

Supongamos que tenemos un cuarto de baño aburrido, con todos mis respetos al cerebrito que eligió los azulejos del de la foto, como este que vemos en estas tres vistas de un mismo wc.


Todas las mañanas pensamos en cambiar su estilismo, pero inmediatamente, se nos viene la imagen de una montaña de escombro, polvo, mezcla, y un albañil con su típica huchita, formando parte de nuestra fatídica realidad durante algo más de un mes, y entonces, nos resignamos a tener nuestro baño aburrido, durante el resto de la vida.

Una idea, para decorar mil columnas

Poco a poco, casi sin darnos cuenta, aquí, en el cálido sur del sur de Europa, se está imponiendo una decoración de estilo nórdico, con colores fríos, basados en la pureza del blanco y contrastando este con grises y motivos en piedra, que nos reconcilian con la naturaleza e introducen en toda la casa, una estética fresca y suave, sin detalles rimbombantes que rompan con el equilibrio creado.