Siete colores para siete formas de ser.

Los colores primarios son la base de todos los demás colores. Uniendo dos colores primarios, obtenemos los colores secundarios, que son colores que varían su tonalidad en la medida en que cambia la proporción de cada componente. En una anterior entrada hablamos de algunos rasgos característicos de personas que tenían por color favorito un color primario.   Leer más.

En este caso nos ocuparemos de los colores secundarios.
Si cuando nos preguntan por un color favorito elegimos el color verde, somos personas que respetamos las costumbres, somos francos y honestos. Tenemos facultades para enseñar, y por este motivo nos gusta ayudar a los demás a mejorar.
La generosidad es otra cualidad de las personas del verde, y por tanto les gusta compartir, además son muy familiares.

Finalmente y aunque parezca evidente el verde es el color de la naturaleza, y por tanto si nos gusta el verde, nos atraen los paisajes boscosos.
Desde el azul, nacen varios colores secundarios cada uno con sus características.
El color violeta nos dice de una persona que es inteligente, ingeniosa y que tiene el don de reparar en cosas que los demás pasan por alto. Son incapaces de morderse la lengua ante las injusticias, y aunque son un poco vanidosos, tienen mucha creatividad y saben disfrutar y valorar lo sutil.
Sin embargo el añil, que parte de la misma raiz nos dice de sus aficionados que son optimistas, que se saben organizar muy bien y destacan por su pureza.
Finalmente, el color turquesa, nos dice que esta persona es serena, introspectiva e independiente.
Tiene la bonita costumbre de decir lo que piensa y no lo que es apropiado.
Las relacciones personales son muy importantes para ella por lo que es una persona muy familiar y no es extraño encontrarlas en trabajos donde tienen que tratar con animales, o en oficios relaccionados con las antigüedades.

Si viramos hacia el rojo y el amarillo, el color naranja abandera a personas que tienen buen humor y disfrutan de la compañía de otras personas. A menudo les invade un sentimiento de felicidad injustificado, y tienen la extraña capacidad de aceptar las cosas como son para después cambiarlas. Los fans del naranja suelen ser buenos deportistas, buenos cocineros o ambas cosas a la vez.

No podíamos obviar el color del chocolate, la gama estrella del otoño, si preguntas a alguien y contesta que su color favorito es el marrón, es una persona astuta en temas de dinero y concienzuda en sus hábitos y convicciones.
 Es constante y alguien de quien nos podemos fiar, rechaza la impulsividad y es un buen negociador.
Quizás sea esta una cualidad también de aquellos que tienen por color el gris, aunque estos lo hacen para llegar a un acuerdo en casi todas las situaciones a las que se enfrentan.
Son prudentes y mantienen la compostura y la tranquilidad hasta el extremo. Trazan sus propios límites de la corrección y hacen mil esfuerzos por no salirse de ellos.

Es sabido, que los colores no solo hablan de nuestra forma de ser, sino que producen reacciones psicológicas y fisiológicas en nosotros, que seguramente sean la razón de que nos sintamos más atraidos por unos que por otros. No obstante conocer las reacciones que producen en nosotros es una buena herramienta a la hora de elegir un color que se complemente con la utilidad que se le va a dar a la estancia.
Por este motivo la proxima entrada que haga sobre el color tratará sobre este tema que sin duda os resultará muy interesante.

Visitar aquí las siguientes entradas sobre lo que nos aportan los colores:
De lo que nos aporta cada color
Colores fríos