Un Pocoyo para Diego

Esta última habitación es a su vez la primera que hacemos en Gibraleón (Huelva) en esta nueva etapa.
Diego afronta la etapa de su primera independencia, instalarse en su propia habitación e ir dejando la que ha venido compartiendo con sus padres. Es por esto que sentirla suya parece el primer paso para ir creando ese universo en el que se convierte nuestro cuarto, cuando somos niños.
Mural con un dibujo de Pocoyo y Lula

Utilizando un símil que por la época me viene que ni pintado, disfrazar una habitación de los personajes más deseados por nuestros pequeños se convierte en el camino más corto para que ellos mismos empiecen a ver que esa estancia de la casa es diferente a las demás, y es distinta porque es suya, porque se parece a todo lo demás que le pertenece.