Una habitación personalizada

 
No creo que sea necesario, poner nombre a una habitación, para saber que es la tuya. Sin embargo, tampoco hace falta tatuarse el nombre de un hijo en el brazo para recordarlo, y muchos padres lo hacen. Lo cierto es que personalizar un coche, un cuerpo, una carpeta de instituto, o en este caso una habitación, es algo que gusta. A mí me encanta y tampoco sabría explicar la razón.


Por otra parte, la caligrafía es un arte que nos brinda posibilidades muy  decorativas de poner guapa una estancia. Hay letras infantiles y letras elegantes, modernas y antiguas, letras que se adaptan a cualquier objetivo, y que ofrecen resultados tan interesantes como este, que está estrenando Thalia, una jovencita onubense, que entendía que ya estaba un poco mayor para las princesitas.

Una duda que suele presentarse cuando decidimos decorar una habitación, es si el gotelé o el hizpopú que ya tienen, puede ser un impedimento para poner un mural o un rótulo como este. La respuesta es  que ¡¡¡ NO !!!. La pintura es un oficio muy versátil, que se adapta a múltiples situaciones, tanto constructivas como económicas, y en cada caso nos aporta una solución, exclusiva para nuestra realidad.

En este caso, como podemos ver en la imagen de la izquierda, a la que le hemos aplicado un filtro para resaltar la textura, la pared tiene hizpopú, y esto no ha supuesto ningún problema.

No obstante, también se puede alisar la pared, como ya comentamos en nuestra entrada "Adiós al gotelé", que aunque más costosa, es una posibilidad a tener en cuenta.

Este trabajo, así como todos los trabajos que hay en este blog, y que pueden visualizar en las pestañas  "Decoración infantil" o "Galería de imágenes", son trabajos hechos a mano alzada de forma totalmente manual, desde el diseño a la realización en el soporte,lo que permite hacer un trabajo diferente en cada caso, adaptado a sus gustos y necesidades.

Como pueden ver, las posibilidades son infinitas, el nombre de su inquilino, nos puede llevar a la frase célebre con la que tanto nos identificamos, el poema que nos transporta a otros tiempos, o el eslogan de nuestra marca favorita. Un millón de ideas que se me pasan ahora mismo por la cabeza y otras tantas que se les ocurran a ustedes.

Os invito a olvidar las escusas, ¡PINTE!, porque ni el gotelé cutre que le puso el constructor, ni la maldita crisis que nos tiene el presupuesto frito, ni la edad, ni el calor ni el frío, ni la condición social que usted tenga, es motivo para no hacer de su casa, un lugar en el que sentirse, como en el mismísimo paraíso.
Gracias por la visita, y hasta la próxima.

Otras entradas de habitaciones infantiles en Una idea con muebles de ikea, o en Un Pocoyo para Diego, zócalos de colores en Cambio de sexo