Un perchero de pie, que no ocupa ningún espacio.

     
 Dicen los sabios que el tiempo es oro, pero yo diría que en muchos casos, y para aquellas familias que viven en un piso, por grande que sea, estarán conmigo en que el espacio también lo es. Si no, prueben a poner un perchero de pie en la entrada de su casa. Seguro que cabe, lo malo será abrir después el portón.