Un perchero de pie, que no ocupa ningún espacio.

     
 Dicen los sabios que el tiempo es oro, pero yo diría que en muchos casos, y para aquellas familias que viven en un piso, por grande que sea, estarán conmigo en que el espacio también lo es. Si no, prueben a poner un perchero de pie en la entrada de su casa. Seguro que cabe, lo malo será abrir después el portón.


 Cualquiera que se dedique a un trabajo que conlleve la tarea de encontrar ideas originales, o simplemente  sea creativo, sabe que la inspiración, es algo que llega cuando a ella le da la gana, pero como decía Picasso "cuando llegue la inspiración, que me encuentre trabajando". En este caso no solo es así, sino que el trabajo, suele ser un imán perfecto para la inspiración, y más aún cuando este, te permite alimentarte de las ideas de otros.

Este es sin duda uno de esos ejemplos. La idea de este trabajo fue de unos amigos de Granada, que vieron por aquellas tierras, algo que les encendió la bombilla, sobre un elemento ideal para decorar la entrada de su casa, y que al mismo tiempo les sirviera para colgar esos voluminosos abrigos que terminan siempre en el espaldar de la silla, o arrebatándonos la mitad del sofá.

Mi fortuna, en este caso, fue que se acordaran de mi para llevarlo a cabo.

La idea, era pintar un perchero de pie, que recordara a aquellos percheros  que se ponían antiguamente en las casas, pero dándole un toque  a forja. La entrada de la casa estaba pintada en un gris claro por lo que no nos supuso ningún problema encontrar el color del perchero, ya que hicimos un gris bastante más oscuro para que destacara sobre la pared.

El diseño, recrea un perchero clásico, que en este caso contrastaba mucho con el resto de la  decoración, pero las posibilidades son infinitas, percheros con forma de árbol, perchas infantiles con motivos animados...etc, cada uno en función del lugar que vaya a ocupar en su hogar.

Para rematar el trabajo, en los caracoles, lleva unos pequeños pomos de madera, (como los tiradores provenzal de los cajones), que también podrían ser metálicos, y que nos van a servir para colgar los abrigos.

En las imágenes no aparecen los remates de madera, porque se hicieron antes de que se secara la pintura.

Como decía al principio, una idea genial, práctica, sobre todo, pero muy bonita en su acabado, pues nos permite decorar un espacio de la casa que normalmente es difícil de vestir, sobre todo cuando queremos algo más que el típico mueble de entradita.
El resultado en mi opinión ha sido elegante, y le aporta al espacio un toque de originalidad.

Recuerda un poco a un vinilo, ya que el acabado satinado resalta como si tuviera una textura plástica sobre el mate de la pared.

Mi agradecimiento, a mis únicos clientes "Granaínos", por dejarme compartir este trabajo, y sobre todo por contar conmigo para hacerlo realidad.

A todos, espero que les guste, porque esa es la única intención de este espacio que comparto con ustedes.

Un saludo.



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