Decorar una habitación infantil, con el resto de la casa.

Hasta ahora, casi todas las habitaciones que he colgado en este blog, compartían la filosofía de cambiar por completo la decoración, con el resto de la casa. Crear un ambiente exclusivo para nuestro pequeño, de manera que cuando entrara en su habitación, sintiera el subidón de entrar en un mundo exclusivamente suyo.


Por supuesto, esta no tiene por que ser la norma, y hay otras posibilidades. Para aquellos que entienden que toda la casa tiene que seguir una misma línea, tampoco existe escusa para no hacerle a sus pequeños una habitación original.

En esta entrada, tengo la ocasión de compartir un trabajo que he hecho en este mes de Agosto, en Trigueros, (Huelva), y que sigue este principio.

En su decoración  nuestros invitados habían elegido un color para todas las estancias, que complementaban con detalles propios de cada parte de la casa.

La habitación de su futuro bebé no tenía por que ser menos y de base la pintamos en el mismo color del resto.


El resultado final, queríamos que fuera una estancia clásica, con un punto a habitación de época, así que decidimos ponerle un zócalo, combinando rayas del color del fondo con otras en marrón, pero con un reflejo rojo, y por supuesto no muy subido, que le daba cuerpo a un espacio, que ya de por si era grande, y en principio resultaba poco acogedor.

Una vez que teníamos el zócalo, en la pared donde va la cama le hicimos un mural, de un paisaje, con varios personajes, distribuidos, a dos alturas, que nos permitían rellenar un espacio de casi 4 metros de largo, sin tener que abusar del tamaño de los ratoncitos.


En las fotos que ilustran la entrada, hemos subido un poco el tono, para que se aprecie bien el mural, pero en origen, son tonos pastel, que le dan un caracter muy agradable a  la estancia.

Como podeis apreciar en la sigiente fotografía, hemos unido dos imágenes, para que os hagáis una idea mas o menos real del conjunto.
La pared opuesta a la del mural, tiene las rayas hasta el techo, para acentuar esa sensación acogedora, que no tenía la habitación al principio.


Pienso que nos ha quedado una habitación muy bonita, y además tiene el aliciente de ser diferente a lo que había hecho hasta ahora.
Además, los futuros papás, son clientes heredados de mi padre, que ya cuando nosotros éramos niños, le pintaba al suyo. Así que doble satisfacción, y mis mejores deseos, desde aquí, para que disfruten de este trabajo por muchos años con la pequeña Carla, que antes de que nos demos cuenta estará estrenando su nueva habitación.


Un saludo más, a todos nuestros seguidores desde el blog, o desde cualquiera de las redes sociales en las que nos movemos.
Hasta la próxima.