¿Que fue antes, el pintor o la cortina?


Elegir los colores, a la hora de pintar, suele ser uno de los mayores quebraderos de cabeza. Hay muchas formas de inspirarse, pero en ocasiones, cuando ya hemos pintado la casa, ahora nos volvemos locos de nuevo, para elegir una cortina, que nos guste, y que además combine bien con los colores que previamente elegimos para pintar.
Este trabajo, que hice en Gibraleón (Huelva) puede servir como ejemplo para aliviarnos esta tarea.



Cuando estamos preparando una casa nueva para casarnos o simplemente para independizarnos, suele pasar que el proceso se dilata mucho en el tiempo. Las obras se hacen interminables, y eso nos deja mucho tiempo para pensar y ver cosas.

Puede pasar, que durante este tiempo, antes de llamar al pintor, pasemos por una tienda, de cortinas, o de tela, y veamos las cortinas con las que soñábamos para nuestra casa.

Puede pasar que se nos ocurra pensar que como todavía no hemos pintado deberíamos esperar, pero como en este caso vamos a demostrar, la cortina, puede ser un ejemplo perfecto de los colores que vamos a utilizar para decorar la estancia.

Como vemos en la primera imagen que ilustra esta entrada, cuando nos dispusimos a elegir el color del salón, ya contábamos con una muestra de la cortina que iba a ir colgada sobre la ventana. Esto nos ahorró mucho trabajo, pues solo tuvimos que sacar los colores que componían la cortina, y combinarlos sobre la pared.

En las demás fotografías, vemos que el salón está compuesto de tres zonas que no tienen separación física entre ellas, la entrada, la sala de estar, y la zona de office, que en este caso si tiene una diferencia de altura en el techo.
  
Para empezar pintamos toda la estancia, con un color arena, que aunque no se aprecia en la imagen, si que estaba en la muestra de la cortina.

En el caso del office, como podemos ver en la imagen de la izquierda, hemos hecho tres rayas de diferente anchura, que hemos pintado en el mismo gris que aparece en la tela, y le hemos puesto arenas plateadas encima, distribuidas por la superficie haciendo círculos concéntricos.

En la segunda imagen, se puede apreciar la entrada de la casa, que también la hemos decorado con rayas grises con arenas, pero en este caso hemos hecho todas las rayas de la misma anchura.

Para terminar, el angulo, sobre el que va puesto el sofá, va pintado en arena, la parte trasera y en gris el lateral, pero en este caso no hemos puesto arena para que no resultara demasiado cargado.

A la derecha se puede apreciar la textura que aporta las arenas plateadas, que en esta ocasión hemos repartido de una forma distinta.
El acabado brillante de las arenas, también contrasta muy bien con el fondo mate.

Si lo desean pueden ver otros ejemplos de trabajos con arenas plateadas aquí.


Antes de terminar esta entrada, quisiera mostrar el pasillo de este mismo trabajo, que en mi opinión ha quedado muy alegre y original.

El fondo está pintado en el mismo arena del comedor, pero como nuestra anfitriona, también quería ponerle rayas a una de las paredes, nos tuvimos que estrujar la sesera bien para que no quedara como el túnel del tren de la bruja.

Un poco por casualidad, se me ocurrió probar con un color crema, intenso, y en un acabado satinado.

El resultado es el que ustedes pueden ver, un pasillo que como todos los pasillos, no está sobrado precisamente de luz, nos ha agradecido la luminosidad del amarillo, y luce de esta forma tan elegante y a la vez un tanto informal.





Como siempre, nada de esto hubiera sido posible, sin la confianza y el interés que pusieron nuestros anfitriones, en que pudiera hacer un trabajo interesante. Por eso, tengo que agradecer, que me dejaran hacer, y que ahora me dejen compartirlo. Os deseo muchos años de felicidad, en vuestro nuevo cortijillo.

Un saludo y hasta la próxima.