Rayas que huyen de las líneas rectas


Esta es nuestra primera entrada del 2015, y al mismo tiempo, la primera desde que estrenamos nuevo look en el blog. Sin embargo, se terminó antes de las navidades, aunque por varios motivos, y al mismo tiempo por uno único, que ha sido la falta de tiempo, no he podido colgarla hasta ahora.

Manteniendo la misma rutina de trabajo, que me ha servido hasta ahora como ninguna, para descubrir las infinitas posibilidades que nos ofrece la decoración de habitaciones infantiles, volvemos a hacer una habitación a la medida de nuestra clienta.

A la medida, porque el reto principal, ha sido realizar lo que la mamá de Paula, tenía en la cabeza, aún sin saber muy bien como iba a quedar. Como siempre hasta ahora, y como ustedes irán descubriendo según avancen, por esta página, el resultado fue toda una sorpresa, y el primer sorprendido fui yo.
     
El primer condicionante, era que teníamos que conseguir una habitación unisex, con varios espacios que tenían que convivir en una estancia diáfana en total armonía. El segundo, conseguir que una habitación muy grande, la mayor que he pintado hasta ahora, resultara acogedora, y la tercera, que ninguno de sus tres inquilinos, tuviera que renunciar a su espacio personal dentro de la misma decoración.

Como en muchos casos, nuestra clienta, ya tenía su idea, que como se vio al final, era muy buena, el reto para mi fue llevarla a cabo, y que resultara un trabajo de calidad.

Como vemos en las imágenes, decidimos pintar una pared con un fondo en color arena, sobre la que pintamos unas flores en blancas, como hechas a mano alzada. Para esto Marta hizo unas plantillas, con varios tamaños para que quedara más original.
El reparto en la pared se fue haciendo de forma improvisada.

La pared que no se ve en ninguna imagen, es la que da a la calle, que tiene dos balconeras, por lo que decidimos pintarla también en color arena, pero, sin flores, ya que tiene mucho espacio ocupado por las cortinas. 
Las otras dos paredes, son las que van a alojar los cabeceros de las camas. Dos de ellas para dos niños, por lo que optamos por rayas en la misma tonalidad de las paredes ya mencionadas. Y la tercera para una pequeña, por lo que decidimos poner un color rosa a las rayas, pero un rosa palo, que continuara con la dinámica que traía el resto.



Es posible, que no se haya apreciado, en las otras imágenes, un detalle, característico de esta habitación, y que además de darle título a esta entrada, me hizo pasarlo bastante mal.

Como se puede apreciar, las rayas no están definidas en un corte recto, como el que da la cinta de carrocero, sino que las hicimos con el rodillo, dejando que se apreciara la textura de este en el corte, y trazando cada raya, con una sola oportunidad de que saliera bien, pues no podíamos marcarla antes en la pared, ya  que se vería el trazo del lápiz bajo el corte irregular de las rayas, y en un único intento tenían que salir totalmente verticales, y a la misma distancia unas de otras, como si no se estuvieran haciendo a mano alzada, con el palo del rodillo, y este puesto en un extremo.

Como por arte de magia, todo salió a pedir de boca, y el resultado, pueden apreciarlo ustedes mismos. Aunque como digo en muchas ocasiones, las fotografías, no terminan de hacerle justicia a nuestro trabajo.

Desearle a Paula y a sus hermanos desde aquí, que disfruten mucho de esta habitación, tanto como nosotros disfrutamos haciéndola.

Espero que les haya gustado.

Como pueden comprobar hemos rediseñado este espacio, agregando al blog una web, desde la que se puede acceder a todos los contenidos. Les invito a que den un paseo por ella, clicando en el siguiente enlace:


O si lo prefiere puede entrar en la galería de imágenes donde encontrará imágenes de todos nuestros trabajos. Puede hacerlo desde las pestañas del blog o desde este enlace: