Pintar una fachada de marmol

No es esta la primera vez, que me encuentro con el dilema de pintar algo de mármol. Puede parecer absurdo, pues el mármol es un material noble, que se elige por su durabilidad, a pesar de su alto coste. Sin embargo, como ocurre en este caso, el negocio que van a montar en este local, un salón de estética, no tiene nada que ver con el que había cuando pusieron el mármol, que era un banco.



Como en el caso de la última entrada de nuestro blog, que hablaba de pintura sobre azulejos, a nadie se le pasa por la cabeza arrancar todo el mármol de la fachada, por el coste que  supondría, y el incomodo propio de la obra.

Por suerte, la pintura, ha avanzado mucho en los últimos tiempos, y cada vez más, ofrece productos que pueden solucionar estos problemas de una manera fácil y económica.

Utilizando una imprimación que nos permita afianzar la pintura a un soporte poco poroso como es el mármol, podemos pintar la fachada sin ningún problema con unos resultados de primera.

En este caso, la fachada en concreto está en Huelva, cerca de la cárcel vieja, y como ya hemos dicho, es un local que antes era un banco, y que ahora va a servir, para poner guapa a la clientela. Algo distinto del efecto que produce en nuestra cara, una hipoteca a 30 años.

Desde un principio, la idea era pintar la fachada en negro, y aunque al final nos decidimos por un gris ceniza, el resultado fue radicalmente distinto de lo que teníamos en un principio.

El negro es el fondo perfecto para un anagrama como el que tiene Maika, con muchos colores, pero formal al mismo tiempo, seguramente como el trato que ofrece en su local, agradable, pero profesional.


Al final yo creo que ha quedado muy chulo. Un cambio total, con el esfuerzo justo.

Aquí dejo un enlace, al facebook de Maika Castillo, por si alguno quiere pegarse un retoquito.