Un salón gris, que juega a ser lila

Pintor en Huelva
El protagonismo que ha tomado el gris, en pintura, en los últimos años, es indiscutible. Sus cualidades, también lo son. Es un color neutro, que nos facilita mucho sumar colores, en el resto de complementos, porque casi cualquier color le va a quedar bien.

Por otra parte, es el color perfecto para aquellos, que querrían pintar la casa en blanco, pero, les gusta que tenga un puntito de color. Pues bueno, el gris, puede ser un blanco, que sin embargo, destaque con el blanco del techo, como una pared de color.

Es posible, que en esto último, me haya enredado un poco, pero a la hora de pintar, no todo es lo que parece, y hay que distinguir muy bien, entre lo que es, y lo que se ve. Sencillamente, porque entre uno y otro, la mayoría de las veces, hay un mundo.

No obstante, pintar toda una estancia de gris, puede ser muy relajante, pero, si me lo permiten, también un poquito aburrido.

No quiere esto decir que, no debamos pintar con colores neutros, que aporten ese rollo zen al hogar, pero si que sería bueno, ponerle algún detalle de fiesta, y sobre todo cuando queda tan bien, como este ejemplo que traemos hoy.

Los cuatro puntos cardinales, para las habitaciones originales.

La palabra original, es una de tantas, que, lo reconozco, utilizo con demasiada soltura en este blog.
Las razones pueden ser varias. Por una parte, yo soy pintor, y mis recursos lingüísticos, son limitados, y por otra parte, cada trabajo que hago, para mi es nuevo, único y ocupa un lugar exclusivo en esta galería de proyectos, conclusos, así, que hasta que no encuentre otra palabra que defina mejor esto, voy a seguir explotando a nuestra "original", aunque prometo hacerlo con el mayor gusto posible.